La verdadera historia de Jackie Robinson y la barrera racial en el beisbol


El 31 de enero de 1919 nació en Cairo, Georgia (uno de los estados tradicionalmente confederados) Jack Roosevelt Robinson (su segundo nombre se lo pusieron en honor del presidente estadounidense, que falleció 25 días antes de nacer Jack). El 31 de enero de 1919 nació en Cairo, Georgia (uno de los estados tradicionalmente confederados) Jack Roosevelt Robinson (su segundo nombre se lo pusieron en honor del presidente estadounidense, que falleció 25 días antes de nacer Jack).

Redacción / Edu Casado
15 abril, 2017 , 1:49 pm

  • El 31 de enero de 1919 naci√≥ en Cairo, Georgia (uno de los estados tradicionalmente confederados) Jack Roosevelt Robinson (su segundo nombre se lo pusieron en honor del presidente estadounidense, que falleci√≥ 25 d√≠as antes de nacer Jack).

El tema del racismo, que por desgracia a√ļn sigue vigente, de vez en cuando, ha sido el triste protagonista de muchas historias deportivas. Uno de los h√©roes que consigui√≥ romper una barrera en ese pa√≠s que se supone que es el paradigma de las libertades pero en el que s√≥lo hace 50 a√Īos los negros no se pod√≠an sentar en la parte delantera de un autob√ļs. El es Jackie Robinson.

El 31 de enero de 1919 nació en Cairo, Georgia (uno de los estados tradicionalmente confederados) Jack Roosevelt Robinson (su segundo nombre se lo pusieron en honor del presidente estadounidense, que falleció 25 días antes de nacer Jack). Su abuelo, ojo, su abuelo, no era un hombre como todos los demás. Casi no tenía ese estatus, el de ser humano. El abuelo de Jack era esclavo. El caso es que de muy jovencito llegó a California, un lugar avanzado que no obstante no escapaba del racismo imperante en los Estados Unidos. Además, la pobreza en la que vivía su familia le llevó a meterse en una banda callejera, que por suerte para él abandonó. No obstante, sí que dio muestras desde joven de su combatividad antirracista. Fue detenido por insultar a un policía que detuvo a un amigo suyo, también negro.

Consigui√≥ ir a la Universidad de California Los Angeles (UCLA) y all√≠ destac√≥ en atletismo, baloncesto, tenis, f√ļtbol americano y b√©isbol, si bien el que peor se le daba fue el que precisamente eligir√≠a a√Īos despu√©s: el b√©isbol. Y hubiera sido jugador de f√ļtbol americano si no llega a ser por la II Guerra Mundial. Estaba a punto de fichar por un equipo profesional cuando¬†los japoneses bombardearon Pearl Harbour¬†y Jackie se incorpor√≥ al Ej√©rcito.

Estando destinado en Texas, Robinson protagoniz√≥ una escena que se har√≠a muy famosa. Era 1944 y Jackie se dispon√≠a a subir a un autob√ļs del Ej√©rcito.¬†El conductor le conmin√≥ a que se fuera a la √ļltima fila, pero el valiente georgiano se neg√≥. Tras el aviso del conductor, la Polic√≠a Militar lo detuvo y se inici√≥ un proceso contra √©l, en el que llegaron a acusarle de ir borracho, cosa totalmente falsa. Aunque fue absuelto, el proceso le priv√≥ de la posibilidad de entrar en combate.

Tras un breve periodo como entrenador de baloncesto de chicos, Jackie recibió una oferta de un equipo de béisbol de la Negro League, los Kansas City Monarchs (estando en el Ejército, Robinson les había escrito una carta ofreciéndose para jugar con ellos). Para los que no lo sepáis, la Negro League era una competición exclusiva para negros. Los blancos tenían otra.

En 1945, los Boston Red Sox de la Liga blanca le hicieron una prueba a Jackie y a otros jugadores de color. La prueba fue un infierno porque no pararon de recibir insultos racistas. Robinson sali√≥ de all√≠ humillado. A√Īos m√°s tarde, los Red Sox ser√≠an el √ļltimo equipo americano en recibir negros en sus filas. Poco m√°s tarde, Branch Rickey, el presidente de los Brooklyn Dodgers, otro equipo de la liga convencional, le hizo una oferta a Robinson, pero le pregunt√≥ si ser√≠a capaz de aguantar los insultos racistas sin entrar en las provocaciones. ‚Äú¬ŅBusca usted un jugador negro que tenga miedo de responder?‚ÄĚ, pregunt√≥ Jackie. ‚ÄúNo, busco un jugador negro que tenga agallas para no responder‚Äú, replic√≥ Rickey, que convenci√≥ a Robinson para que fichara por su equipo, con un compromiso por parte del jugador de color de aguantar los insultos con estoicismo.

Robinson fue cedido a los Montreal Royals, pertenecientes a¬†la Liga internacional (una competici√≥n menor), convirti√©ndose en el primer negro en hacerlo. En un viaje del equipo a Florida, se dio la circunstancia de que Jackie tuvo que dormir en la casa de un pol√≠tico negro local, porque¬†la ley de ese estado no permit√≠a que Robinson compartiera hotel con sus compa√Īeros de equipo. Los pueblos negaban al equipo de Robinson permiso para entrenar en sus campos e incluso se suspend√≠an partidos por parte de las autoridades con tal de no permitir que un negro jugara. Los Royals tuvieron que cancelar incluso una gira por los estados del sur por tener a un afroamericano en sus filas.

Jackie se gan√≥ el cari√Īo de los aficionados de Montreal e ir a verlo se convirti√≥ en una atracci√≥n. Hasta que en 1947, el equipo matriz de Robinson, los Brooklyn Dodgers, requirieron sus servicios para jugar en la Liga profesional, en la grande. El 15 de abril de ese a√Īo,¬†Jackie Robinson se convirti√≥ en el primer jugador de la √©poca moderna del b√©isbol¬†en romper la barrera racial de este deporte. No pasaba algo as√≠ desde 1880.

Pero en su propio equipo tuvo problemas.¬†Algunos jugadores de los Dodgers se negaron a sentarse junto a √©l¬†y por supuesto, a jugar con √©l. El entrenador, Leo Durocher, ataj√≥ la rebeli√≥n: ‚ÄúNo me importa si este t√≠o es amarillo o negro¬†o si tiene rayas como una puta cebra. Soy el entrenador de este equipo y digo que √©l juega. Es m√°s, os digo que nos va a hacer a todos ricos. Y si alguno de vosotros no sabe usar el dinero, ver√© como ser√°n traspasados‚ÄĚ.

Hubo problemas por la presencia de Jackie en la Liga. Los Saint Louis Cardinals¬†amenazaron con una huelga por la presencia de Robinson, aunque no la llevaron a cabo por que la Liga los amenaz√≥ con suspenderlos. A√ļn as√≠,¬†Robinson recibi√≥ alg√ļn golpe que otro durante el partido. Ante los Philadelphia Phillies, Robinson tuvo que aguantar c√≥mo desde el banquillo contrario le insultaban y le dec√≠an que se fuera a recoger algod√≥n. En otro encuentro en Cincinnati, mientras el p√ļblico insultaba a Jackie, su compa√Īero Pee Wee Reese se puso a su lado y rode√≥ con su brazo al afroamericano. Este Reese dijo en una ocasi√≥n: ‚ÄúPuedes odiar a un hombre por varias razones,¬†pero el color de su piel no es una de ellas‚Äú. Robinson recib√≠a humillaciones a donde fuera. Contrincantes que escup√≠an a sus zapatillas, lanzadores¬†que tiraban a darle en la cara, aficionados que lanzaban gatos negros al campo‚Ķ Pero no todo eran malas experiencias. El veterano jugador jud√≠o¬†Hank Greenberg, que llevaba toda su vida recibiendo insultos, se acerc√≥ a √©l en un partido entre los Dodgers y los Pittsburgh Pirates (el equipo de Greenberg) y, al o√≠do, le dio palabras de √°nimo: ‚ÄúLa mejor manera de combatir los insultos de los rivales es batirles en el campo‚Äú.

Su fama fue creciendo y lo que es mejor, consiguió que cada vez más negros dieran el salto a la Liga profesional. Le dedicaron canciones y portadas de cómics, mientras él seguía recibiendo insultos y amenazas de muerte. Sin abandonar los Dodgers, se retiró del béisbol en 1956.

Cuando se retir√≥ se le diagnostic√≥ diabetes. No obstante, Robinson sigui√≥ con su lucha contra el racismo. Cre√≥ un banco para ayudar a negros y una constructora para edificar casas para gente desfavorecida. Hasta Martin Luther King lo alab√≥. Por los problemas de droga de uno de sus hijos tambi√©n se embarc√≥ en la lucha contra la drogadicci√≥n. Pero casi no le dio tiempo, porque apenas un a√Īo despu√©s del fallecimiento de su hijo, el 24 de octubre de 1972,¬†Jackie Robinson muri√≥ en Connecticut v√≠ctima de un ataque al coraz√≥n¬†provocado por una diabetes que ya le hab√≠a dejado ciego. Ten√≠a 53 a√Īos. 2.500 personas acudieron a su funeral, presidido por el reverendo Jesse Jackson.

Tras su muerte, su viuda creó la Jackie Robinson Foundation, dedicada a ayudar a jóvenes desfavorecidos a tener unos estudios.

En 1997, a√Īo en el que se cumpli√≥ el 50 aniversario de su debut en la Liga profesional, fue retirado el dorsal que siempre llev√≥ Robinson, el 42, de todos los equipos americanos.¬†S√≥lo el paname√Īo de los Yankees Mariano Rivera lo lleva a√ļn, porque ya era suyo cuando se retir√≥ el dorsal. Cuando Rivera deje el b√©isbol, nadie m√°s llevar√° nunca el n√ļmero de un hombre que tuvo las agallas de enfrentarse a todo una naci√≥n¬†para que no le discriminasen por su color de piel y que, a buen seguro, hubiera llorado de emoci√≥n al ver a otro afroamericano como presidente de ese pa√≠s.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

ÔĽŅ